Salimos hacia Orcun, donde podemos ver un pequeño molino, pero no merece la pena seguir hacia lo que anuncian como " la roca que llora" porque nos llevaremos una decepción. En la entrada de Orcun el GR gira a la derecha, tras el puente vuelve a girar a la derecha antes de girar a la izquierda al cabo de unos 20 metros. Al final de la calle gira a la izquierda antses de seguir una callejuela a la derecha. Cuando se acaba lo asfaltado sigue por el camino de tierra y tras una ese pasa por los prados. Sigue entre cercas antes de bajar hasta a los árboles.
Atravesamos Jouers. A través de un espeso bosque y de un camino bordeado por grandes helechos rodeamos la colina de Pouey, en cuya cima hay una cruz. Siguiendo la señalización llegaremos sin pérdida a Accous.
Centro monacal de importancia en la Edad Media, donde se conservaban los archivos del valle. En 1288 el rey de Inglaterra hizo aquí una parada. Asolado por un incendio en el siglo XIII, luego por una tremenda riada del gave de Aspe, no se conoce hoy en día su subicación precisa. Sólo queda el recuerdo.
- ERMITA ROMANA DE JOUERS XIIe
Se considera como el efificio románico más antiguo del valle. Bajo la advocacioñ de San Saturnino, serviá de albergue para los peregrinos que éban a Santiago. Conserva una cabecera semi-circular con decoracioñ de ajedrez sobre la cornisa y hermosos modillones. Su nave unica fue quemada en 1569, reconstruida, luego convertida en pajar durante la Revolucioñ. Tiene un retablo del siglo XVIIIe.
- BEDOUS, cuna de la familia LACLEDE
Varios miembros de la familia se hicieron famosos en el siglo XVIIe.
- Uno, emigrado a América, remontó el río Mississipi y fundó la ciudad de Saint-Louis.
- Otro fue el capitán que ganó la Batalla de Lescun en 1794. Murió en el sítio de Zaragoza en 1808.
El "Castillo" Laclède es la casa solariega donde nacieron.
- AYDIUS Y EL AVENTURERO PIERRE LOUSTAUNAU
Otro hijo del valle, nacido en Aydius, pueblecito encaramado en el monte, encima de Bedous, tuvo un destino excepcional. Zagal, de familia pobre, llevo el rebaño de cabras del pueblo, en transhumancia en la región de Burdeos. Aquí, viendo un barco que se iba a las Indias, vendió las cabras - que no eran suyas - y embarcó. Después de una serie increíble de peripecias, acabó general de los Maharadjahs y se enriqueció. Decidió entonces volver al pueblo, indemnizó a sus compatriotas por la pérdida de sus cabras y compró Las Forjas de Urdos donde se fundía el hierro a partir de un mineral sacado del rellano de Peyranère. Desgraciadamente una incursión española en 1808 arruinó su empresa. También perdió un hijo y con tantas desgracias, se volvió más o menos loco. En 1825 un ingeniero alemañ Federico d'Abel compró las Forjas ; ya no se llamaron Forjas de Urdos síno Forjas de Abel.
Vale la pena recrearse contemplando este espléndido valle dado que de inmediato nos vamos a adentrar en los desfiladeros del rio. Es la última oportunidad de tener amplias vistas hasta que lleguemos a la zona de Peyranera, poco antes de coronar el Somport.
La humedad de la zona es tal que sus habitantes dicen que " si no ves las montañas es que está lloviendo y si las ves, es que va a llover". Por ello no es de extrañar la exhuberante vegetación