El Albergue se consiguió gracias a la aportación y cesión de un edificio perteneciente al Ayuntamiento de Bailo y, a la ayuda de voluntarios que trabajaron en su rehabilitación. Este Albergue, con fachada de piedra como sello de las tradicionales construcciones pirenaicas, encierra un interior cálido y acogedor, muy apropiado para descansar del largo trayecto recorrido. Arrés ofrece una vista inigualable del Prineo aragonés y las noches de verano son ideales para disfrutar de las maravillosas puestas de sol. Sin duda Arrés es un lugar para volver con la familia y los amigos en sucesivas ocasiones. |